Facturación electrónica vs Veri*Factu: diferencias clave que debes conocer

La digitalización de los procesos fiscales en España está avanzando a gran velocidad. En este contexto, términos como la facturación electrónica y Veri*Factu han cobrado especial protagonismo.

Sin embargo, es habitual que se confundan o se utilicen como sinónimos, cuando en realidad hacen referencia a obligaciones distintas.

Entender bien qué implica cada uno es fundamental para evitar errores y preparar correctamente a tu empresa.

  1. ¿Qué es Veri*Factu?
  2. ¿Qué es la facturación electrónica?
  3. Principales diferencias entre Veri*Factu y la facturación electrónica
  4. ¿Cómo afectan a tu empresa?
  5. Conclusiones

¿Qué es Veri*Factu?

Veri*Factu es un sistema impulsado por la Agencia Tributaria dentro de la Ley Antifraude, cuyo objetivo es garantizar que los sistemas de facturación sean seguros, íntegros y no manipulables.

Esto implica que el software debe:

  • Garantizar la integridad de los registros
  • Asegurar la trazabilidad de las facturas
  • Evitar la alteración o eliminación de datos
  • Permitir el envío de información a la AEAT en determinados casos

En resumen, Veri*Factu no es una forma de facturar, sino una normativa que define cómo debe comportarse el software de facturación.

¿Qué es la facturación electrónica?

La facturación electrónica hace referencia al formato en el que se emiten y reciben las facturas.

Con la Ley Crea y Crece, se establece la obligatoriedad de utilizar facturas electrónicas en operaciones entre empresas y profesionales.

Esto supone:

  • Utilizar un formato electrónico estructurado para las facturas, manteniendo otros formatos cuando sea necesario
  • Facilitar la automatización de procesos
  • Mejorar la eficiencia y el control de la información

Principales diferencias entre Veri*Factu y la facturación electrónica

La diferencia es más sencilla de lo que parece:

  • Veri*Factu regula el software
  • La facturación electrónica regula la factura

Veri*Factu se centra en cómo se generan los datos. Exige que el sistema de facturación sea seguro, que no se puedan modificar registros y que toda la información sea trazable.

La facturación electrónica, en cambio, se centra en cómo se envían y reciben esos datos. Obliga a que las facturas se emitan en un formato electrónico estructurado y se intercambien de forma digital.

También cambian en su origen:

  • Veri*Factu nace de la Ley Antifraude → enfoque en control fiscal
  • La facturación electrónica nace de la Ley Crea y Crece → enfoque en digitalización

Y, sobre todo, cambia lo que tienes que hacer como empresa:

  • Con Veri*Factu, necesitas un software adaptado
  • Con facturación electrónica, necesitas cambiar la forma en la que emites y recibes facturas

Cumplir con una no significa cumplir con la otra.

¿Cómo afectan a tu empresa?

Ambas normativas obligan a las empresas a avanzar en su digitalización, pero desde enfoques distintos.

Por un lado, tendrás que asegurarte de que tu software cumple con los requisitos de Veri*Factu. Por otro, tendrás que adaptar tus procesos para trabajar con facturación electrónica.

Esto implica revisar herramientas, procesos y forma de trabajar, con el objetivo de tener una gestión más ordenada y preparada para este nuevo escenario.

Conclusiones

No se trata de elegir entre una u otra.

Veri*Factu y la facturación electrónica son dos piezas del mismo cambio: una gestión más digital, más controlada y más eficiente.

Las empresas que entiendan esto a tiempo no solo cumplirán con la normativa, sino que estarán mejor preparadas para lo que viene.

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